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10º Encuentro Literario "Rotary Club"

Cuento

Primera Categoría | Primer Premio

Autor: Camila Di Her
Seudónimo: Ogorman
Colegio: Saint Jean

La memoria apunta hasta matar a los pueblos que la callan y no la dejan volar libre como el viento ( ... ) (León Gieco)

Esperando a Lucca
Recuerda aquellos días en que Martita, cruzaba la calle para venir a tomar mate con su hijo Lucca, El y Paloma se iban a dar una vuelta y nosotras nos quedábamos en la
cocina conversando. Paloma y Lucca se conocían desde el jardín casi vivían juntos, es más, eran como hermanos. Pero en los últimos años Lucca empezó a preocuparse un poco mas en la política Paloma en eso no lo siguió por que con sus 16 años no se interesaba mucho en esos temas.
Ah Martita ... nuestras salidas de adolescentes, nosotras también éramos como hermanas. Compartí mi vida con ella, la pequeña Martita como le decía mi papá. Hacíamos todo juntas. Siempre admire de Martita su sonrisa, su espontaneidad, esa luz que tema en los ojos. Esa luz que un día se apagó.
Era 4 de noviembre del 76. Yo volvía del trabajo y Paloma me esperaba en casa. Cuando abrí la puerta ella estaba helada, pálida. Me comentó que Lucca hacía un par de días que no iba a clases y que tema un mal presentimiento, sentía que una parte de ella ya no estaba, no se animaba a preguntarle nada a Martita.
Yo crucé horrorizada y Martita no estaba. Don Emilio, con los ojos llorosos, me dijo que había ido a la comisaría, que ya era la tercera
vez, y que no le habían dado ninguna respuesta. Nadie sabía que había sido de Lucca.
Así pasaron los días. Nosotras no entendíamos mucho en ese entonces y no lo hubiéramos creído aunque todos rumoreaban, pero Martita sí lo sabía. Se veía en sus ojos apagados el" dolor por la ausencia de Lucca. Comenzó a recurrir a todos los lugares posibles para encontrar a su hijo y en su camino se encontró con un grupo de madres que estaban como ella y se reunían para ir a reclamar que les entreguen a sus hijos. Ya no importaba ella, ya no vivía si no era para encontrar a Lucca.
Pasaron navidad, Año Nuevo, Reyes, y Lucca ya no estaba .
Deje de hablar con Martita porque Carlos, mi marido, me dijo que esa familia estaba marcada y no nos convenía juntamos con ellos. Cuando era chica, con Martita juramos no dejamos nunca, siempre estar para la otra, y yo rompí mi promesa de amistad, simplemente le hice caso a Carlos y deje atrás todos nuestros años de amistad, de hermandad, de amor. El amor que había entre nosotras era incondicional, pero no sé, simplemente me alejé.
A Pesar de no haber vuelto a hablar con ella siempre la espiaba por la ventana. En las noches ponía la mesa, no para dos, sino para tres personas. Supongo que nunca dejo de esperar que un día Lucca apareciera con las manos heladas por el frío, para ofrecerle su famoso guisito de verduras. Pero ese día no llegó nunca. Yo creo que Martita, ese 2 de noviembre, se fue con Lucca, dejo de existir: el hecho de que le arrancaran su razón de vivir la destrozo. Emilio cansado y resignado de la vida, la dejo. Martita en cambio, hasta sus últimos días esperó y esperó con su guiso en los platos y la mesa puesta para tres.

En Memoria de Lucca Herrera.

2 de noviembre del 76.


Seudónimo: Ogorman

 
 
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